Los Bonsáis y el Caldo Sulfocálcico

Mitos del Bonsái: Parte IV/Pág. 3 de 3

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Usar Polisulfuro de Calcio como Producto de Invierno para los Bonsáis

El caldo sulfocálcico todavía tiene su utilidad como producto protector de invierno para los bonsáis (de exterior). Mézclalo con agua en una proporción aproximada de 1:25 a 1:50 y pulveriza sobre el tronco y las ramas desnudas para matar cualquier insecto, bacteria u hongo invernando. Enjuaga la superficie del sustrato y la maceta para eliminar cualquier mancha que pudiera causar el polisulfuro diluido (simplemente por razones estéticas). Yo uso el caldo sulfocálcico de esta forma sólo en mis árboles caducifolios, aunque sé que algunos entusiastas también lo utilizan en sus coníferas perennes: las agujas pueden tomar cierto color blanco que desaparecerá para la primavera.

Una tasa de dilución pequeña (aproximadamente 1:25) en agua es útil para limpiar y dar brillo al tronco de árboles con cortezas lisas como carpes, hayas y olmos chinos. Simplemente pulveriza la solución en la corteza, deja secar y la corteza tomará un color ligeramente más brillante y luminoso. De nuevo, sólo por estética, enjuaga cualquier exceso de la solución que caiga en la tierra o la maceta.

Mezcla Polisulfuro de Calcio con agua en una proporción de entre 1:25 a 1:50, es decir:

Añade entre de 4 a 8 cucharadas de café de polisulfuro a 1 litro de agua.

O BIEN

Añade de 2 a 4 cucharadas de café de polisulfuro a 1/2 litro de agua.

Una cucharita de café contiene unos 5 ml de polisulfuro.

 

Polisulfuro como Repelente de Pájaros

Como otros muchos aficionados, yo también tengo muchos problemas con los pájaros (especialmente mirlos) a finales de invierno y principios de primavera que usan la superficie del sustrato de mis árboles como baño de polvo y destrozándolo mientras buscan alimento.

Por accidente, he descubierto que pulverizar mis árboles con polisulfuro diluido es una excelente manera de reducir el atractivo de mis bonsáis para las aves. ¡Los pájaros también tienen un buen olfato! Desde entonces me he dado cuenta de que si la solución de sulfocálcico se pulveriza tan pronto como los primeros pájaros llegan a los bonsáis y sus alrededores en invierno, inmediatamente “aprenden” que mis árboles no huelen muy apetitosos, y no vuelven por comida o por un baño en lo que resta de invierno y primavera.

Y por favor, antes de enviar e-mails condenando el consejo, el olor del polisulfuro disuade de cualquier intento de alimentarse mucho antes de que un pájaro considerara ingerirlo.

Acabando: ¿Realmente el Polisulfuro Conserva la Madera?

Sí y no.

El caldo sulfocálcico mata todas (o al menos la mayoría) las bacteria y hongos que causan la degradación y deterioro de la madera que nosotros conocemos como “pudrición”. También produce temporalmente un entorno hostil contra dichas bacterias y hongos. De todas formas, los efectos anti-bacteriano o anti-fúngico del polisulfuro de calcio son relativamente cortos en comparación con su efecto blanqueante. La mayoría de aficionados verán la madera tratada con polisulfuro volverse verde y alojar bacterias en un periodo de tiempo relativamente breve.

Esta protección a corto plazo requiere que se aplique el líquido de forma anual o incluso cada seis meses para estar seguros de que toda la madera permanece inmaculadamente blanca (si es lo que se pretende) y mantener la mayoría de las bacterias y hongos alejados.

No sólo es que el efecto anti.-bacteriano sea corto, sino que además sólo actúa en las zonas de la madera muerta a las que es capaz de llegar. Como ya se ha apuntado, el polisulfuro sólo puede penetrar en la madera hasta una cierta profundidad (dependiendo de la densidad y el estado de la madera muerta). Si bien el líquido mata las bacterias en la superficie de la madera, y posiblemente hasta una profundidad de unos pocos milímetros en una madera blanda, las capas subyacentes de madera permanecen sin protección.

Si la bacteria logra acceder a esas capas subyacentes a las que el sulfocálcico no (por ejemplo, a través de grietas o fisuras en la integridad de la madera o a través de la madera muerta expuesta sólo al sustrato), la pudrición no se detendrá.

En resumen, el polisulfuro de calcio no puede y no debe ser considerado como un preservante que protegerá la madera muerta de la pudrición o la descomposición. Mientras que es capaz de preservar zonas delgadas o poco profundas por un cierto periodo de tiempo, no es un método fiable para prevenir la pudrición.

Para la densa y dura madera de tejos, juníperos y pinos, el polisulfuro probablemente será suficiente pues esas maderas son por naturaleza resistentes a la pudrición. En especies con madera más blanda como ligustros, buganvillas y la mayoría de caducifolios, se debe usar un preservante o endurecedor de madera adecuado.